Algunas veces cuando me encuentro a solas pienso en ti
Me pregunto para que nos encontramos.
He pasado días fríos llenos de tu ausencia, una ausencia que me embarga tanto que no permite el vacío; momentos en los que me niego a sentirme extranjera de tu alma, de tu cuerpo, de tu vida, solo surge un deseo inhóspito de estar en tu presencia en ese justo instante, conversar, dejar que el tiempo pase alucinando en tu compañía, en uno de esos “ahora” que parecen eternos, que son eternos.
Es la única forma de relacionarme contigo, en algún presente abstracto que no admite quizás, que no admite ayer ni mañana, que no admite futuro.
Mi memoria se amplía, inventa, vuela, considera y mi alma tiene certezas irrefutables, no recrea dudas, porque no existen, por que no es opción. La certeza es una delicia "¿Cómo no arrodillarse ante ella?" si el alma la considera con avasallante fuerza, con inminente presencia.
Tantos quizás han paseado por estos pasajes, que ya no predigo, presiento, juzgo ni espero.
Solo estoy, existo, vivo y me sorprendo con cada detalle y hoy TU eres mi detalle…
Patrizia Fusco.
2012