lunes, 2 de noviembre de 2015

El secreto de sus pies


Ella no conocía el secreto de sus pies.

Pasó la vida cuidando su cabellera, reafirmando sus senos, puliendo su cuerpo con miel azucarada, aprendió a expresarse con genuina elocuencia, leyó poesía para hidratar su alma, meditó para limpiar su mente, susurró con danza lo que su corazón gritaba...  pero jamás sospechó que la inocencia de sus pies tomaría la batuta aquella noche. 

Los mismos que se paralizaban ante el miedo, que la llevaron por caminos espinosos. Ellos que en silencio se recargaban en la arena y dejaban que el mar la calmara. Ellos que ante la indecisión le daban el impulso para elevarse y caminar por las nubes, discretos. 
                               
Aquella noche él solo los veía a ellos, como quien indaga en el brillo de los ojos y reconoce al ser. 

Descubrió la fuerza en el color de sus bordes, los hizo suaves a su tacto,  jugó con ellos, les dio vida, se dejó seducir por esos minúsculos amantes para revelarla, se apropió uno a uno de sus diez sentidos; él los amó y con sus labios, la expuso a amar. 




por Patrizia Fusco

Tesoros


No crea usted al leerme que soy una mujer triste.
Expongo sombras sin recelos
pero los tesoros del alma los guardo
bajo llave.




domingo, 18 de octubre de 2015

Algunas Veces


Algunas veces cuando me encuentro a solas pienso en ti

Me pregunto para que nos  encontramos.

He pasado días fríos llenos de tu ausencia, una ausencia que me embarga tanto que no permite el vacío; momentos en los que me niego a sentirme extranjera de tu alma, de tu cuerpo, de tu vida, solo surge un deseo inhóspito de estar en tu presencia en ese justo instante, conversar, dejar que el tiempo pase alucinando en tu compañía, en uno de esos “ahora”  que parecen eternos, que son eternos.

Es la única forma de relacionarme contigo, en algún presente abstracto que no admite quizás, que no admite ayer ni mañana, que no admite futuro.

Mi memoria se amplía, inventa, vuela, considera y mi alma tiene certezas irrefutables, no recrea dudas, porque no existen, por que no es opción. La certeza es una delicia  "¿Cómo no arrodillarse ante ella?" si el alma la considera con avasallante fuerza, con inminente presencia.

Tantos  quizás han paseado por estos pasajes, que ya no predigo, presiento, juzgo ni espero.  
Solo estoy, existo, vivo y me sorprendo con cada detalle y hoy TU eres mi detalle…



Patrizia Fusco. 
2012

lunes, 12 de octubre de 2015

Dejarlo Ir


Abrazar el miedo
Con los ojos cerrados
Hacerlo mío en tensión
Abrazarlo hasta quebrarlo
Respirar
Quedar vacía
Atónita
Relajada
Nula





por Patrizia Fusco